FUERTE CRIMEN Y MUCHAS DUDAS
La fiscal que investiga el ataque a balazos expresó que no hay indicios de que el hecho se vincule con las drogas mientras que deslizó la posibilidad de que la ex mujer lo podría haber mandado a matar.

También se investiga si el otro hombre, que acompañaba a la pareja y habría logrado escapar caminado de la escena del hecho, fue un entregador que facilitó el accionar de los posibles sicarios narcos. 



“Al ser una pareja colombiana lo más lineal es pensar en narcotráfico, pero puede ser por una deuda. Al ser un hombre separado, puede ser la esposa, puede ser cualquier cosa. Cuando la chica se recupere, vamos a poder avanzar, ahora estamos en la etapa preliminar”, expresó la fiscal, Cristina Caamaño, en declaraciones radiales.

Por otro lado, la letrada señaló que el hombre asesinado, un fotógrafo llamado Carlos Gutiérrez, de 41 años, no tenía droga en su poder, tal cual se apuntaba en las últimas horas, sino que tenía una cantidad ínfima de ajenjo, una bebida alcohólica de moda en la elite bohemia europea en el Siglo XIX y que en principio habría sido confundida con marihuana por los investigadores.

El ataque se produjo en la tarde del lunes en la intersección de Dorrego y Figueroa Alcorta, cuando dos hombres que circulaban en moto realizaron once disparos contra Gutiérrez y su novia Solange Trujillo Qiñones.

Gutiérrez recibió siete disparos y Trujillo otros cuatro, aunque de acuerdo con la fiscal, se encontraba “fuera de peligro”, internada en el Hospital Fernández.

Caamaño confirmó que en la zona en la que se produjo el ataque no hay cámaras de seguridad, por lo que se analizaban imágenes tomadas en zonas aledañas y se analizaban las llamadas telefónicas recibidas por las víctimas.

La instructora indicó que la expectativa es dar con los autores del hecho, aunque en el caso que sean sicarios, “va a ser difícil llegar a los autores intelectuales”.

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