MUCHO PÚBLICO SIN ENTRADAS QUISO INGRESAR A LA BOMBONERA

MUCHO PÚBLICO SIN ENTRADAS QUISO INGRESAR A LA BOMBONERA

Ministerio de Seguridad informó que hubo detenciones, demoras masivas y cientos de actas contravencionales que volvieron a exponer la presión creciente sobre el control en los espectáculos deportivos.

Fuentes del Ministerio dijeron que cuando trabajan para que el fútbol vuelva a ser un espacio seguro, estos números muestran que todavía falta mucho, en una admisión que sintetiza la tensión permanente entre el operativo policial y las prácticas que buscan esquivarlo.

El objetivo, según explicaron desde la cartera de Seguridad, fue impedir el ingreso de personas con pedido de captura, interceptar actividades clandestinas como el cobro por estacionar en la vía pública y frenar la reventa y la venta irregular de bebidas alcohólicas en los alrededores del estadio.

La Policía de la Ciudad informó que realizó 303 actas contravencionales, un número inusualmente alto incluso para un partido de esta magnitud.

De ese total, 175 actas correspondieron a hinchas que intentaron acceder sin entrada, una práctica que, lejos de disminuir, parece haberse intensificado.

Cada jornada de alto perfil en el fútbol porteño obliga a reforzar los controles, ya que la demanda supera la oferta y aparecen mecanismos alternativos —y muchas veces ilícitos— para intentar entrar al estadio.

Otro dato fuerte del operativo fue la aplicación del derecho de admisión a 43 simpatizantes identificados en el padrón del programa Tribuna Segura.

Esa herramienta, creada para impedir el ingreso de personas vinculadas con antecedentes violentos o causas abiertas, se transformó en uno de los pilares para descomprimir situaciones de riesgo dentro de las canchas.

Sin embargo, su efectividad depende de la actualización constante de la base de datos y del trabajo coordinado con la Justicia.

El operativo también apuntó al fenómeno persistente de los trapitos, un negocio que se multiplica alrededor de los grandes estadios porteños.

En el tercer anillo de seguridad, la Policía demoró a 64 personas que cobraban por cuidar autos estacionados en el espacio público.

Esta práctica, considerada contravención en la Ciudad, continúa siendo un foco de conflicto, no solo por el carácter ilegal del cobro, sino también por el nivel de presión y extorsión que suelen denunciar los vecinos y los propios hinchas.

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