TERMINÓ LA OBRA DEL NODO OBELISCO DEL SUBTE

TERMINÓ LA OBRA DEL NODO OBELISCO DEL SUBTE

Luego de ocho años de pasillos cerrados, ruidos de taladros y caminos provisorios, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires finalmente dio por terminada la obra del Nodo Obelisco. Subterráneos de Buenos Aires habilitó en estos días los últimos sectores que restaban para que los usuarios puedan moverse con mayor libertad entre las líneas B, C y D. El cambio más esperado es la apertura total del pasillo que une las estaciones Carlos Pellegrini y Diagonal Norte, un tramo que durante mucho tiempo estuvo bloqueado y que ahora permite caminar sin tener que esquivar paredes de durlock o sufrir el clásico cuello de botella en las horas pico.

La finalización de los trabajos trae un alivio concreto para quienes viajan en el Subte a diario. Al abrirse ese último tramo del pasillo de combinación, la desembocadura en la estación Diagonal Norte dejó de estar tapiada, lo que hace que el flujo de gente sea mucho más fluido y natural. Por su parte, la empresa también rehabilitó una escalera fija que lleva desde el andén hacia Retiro de la línea C hasta el vestíbulo principal. Ese acceso estuvo cerrado por años desde que sacaron una vieja escalera mecánica, y su reapertura ayuda a que la salida hacia la calle sea más directa.

Si bien la obra ya se siente terminada de cara al usuario, la estética de las paredes nuevas es bastante sencilla. En lugar de colocar los azulejos de colores que se ven en las estaciones más viejas, en estos sectores se optó por una terminación de revoque y pintura. Aunque todavía faltan algunos detalles menores y retoques de pintura, la puesta en marcha de estas conexiones, sumada al nuevo ascensor en la estación Nueve de Julio, implica la finalización de la obra del Nodo Obelisco de cara al usuario, después de más de ocho años de trabajos.

Toda esta transformación se pudo pagar gracias a un crédito de 105 millones de dólares que otorgó el Banco Europeo de Inversiones. Ese dinero no solo se usó para los pasillos y escaleras que vemos hoy, sino también para modernizar el sistema de señales de la línea D y mejorar la potencia eléctrica en varias estaciones de la Ciudad. De esta manera, viajar por debajo del Obelisco debería ser a partir de ahora una experiencia un poco menos estresante y mucho más accesible para todos.

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