PROPUESTA DE PROTECCIÓN PARA LAS LIBRERÍAS PORTEÑAS
El Gobierno nacional quiere desregular la comercialización de libros, y puso en estado de alerta a editoriales y librerías, y tiene fuerte repercusión en la Legislatura porteña a partir de una iniciativa de la diputada Graciana Peñafort, quien entiende que el ecosistema del libro en la República Argentina atraviesa una amenaza estructural sin precedentes como consecuencia de la posible derogación de la Ley N.° 25.542 de Defensa de la Actividad Librera, conocida como “Ley de Precio Uniforme de Venta al Público”.
La legisladora de Fuerza por Buenos Aires está impulsando un proyecto de ley en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires orientado a blindar y fomentar el ecosistema de las librerías independientes y de barrio mediante la creación del FSFLI y un conjunto robusto de herramientas económicas, fiscales y crediticias diseñadas para garantizar su sostenibilidad operativa, conservación histórica y desarrollo sociocultural.
Esta propuesta normativa menciona que la administración y ejecución de este fondo estará a cargo del Ministerio de Cultura porteño, y se compondrá de una partida presupuestaria anual específica e intangible equivalente como mínimo al 0,01 por ciento del presupuesto ejecutable, el diez por ciento de la recaudación por cánones de espacios públicos destinados a ferias comerciales de gran escala, el producido de multas por infracciones en el rubro editorial, y diversos aportes o donaciones nacionales e internacionales.
Para acceder a estos beneficios los establecimientos, según lo que propone Peñafort, deberán inscribirse obligatoriamente en el Registro de Librerías Independientes de la Ciudad (RELICAB), y cumplir concurrentemente con una serie de requisitos que incluyen tener como actividad principal la venta minorista de libros impresos en un local de acceso libre dentro de la jurisdicción, contar con un máximo de tres sucursales o puntos de venta fijos en todo el país, no pertenecer a cadenas de grandes superficies o franquicias corporativas, y desarrollar de manera continua actividades de promoción cultural o fomento de la lectura de acceso comunitario.
